destacado, sensaciones en vivo — 6 abril, 2016 at 12:05

Dhármico: Un viaje sideral

por

Dhármico en Onaciú (foto por Felipe Maldini)
Foto por Felipe Maldini.

Escuchar al combo de San Felipe es una experiencia muy particular. Como una travesía volátil recorriendo paisajes, una verdadera road movie con el espacio como autopista y los astros como estaciones de servicio. Al verlos en vivo sube el nivel de serotonina y se entra a un campo sonoro en el que priman colores brillantes, tranquilizadores y alucinantes. Eso aconteció la noche del jueves 31 de marzo en el Club Onaciú, cuando la banda comenzó una mini gira que incluía fechas en Concepción y Linares, y no pudo haber escogido mejor lugar para dar el puntapié inicial.

Dhármico cuenta con dos EPs, “Umbral” (2013) y “El Almendrar” (2015). Ahora, un primer largaduración (el envolvente y atmosférico “Yevide”) completará una tríada de trabajos en que la música refleja su lugar de origen. En estas canciones podemos encontrar extensos pasajes instrumentales, similares a los valles que rodean el Aconcagua; guitarras (ejecutadas por Cristóbal Gaete) que asemejan el viento que sopla en los atardeceres, y voces (a cargo de Katherine Acevedo) hipnóticas y espectrales, como el espíritu de la Madre Tierra.

La cita tuvo algunos minutos de retraso, pero ver el ensamble sobre el escenario ya impactaba los sentidos: figuras en penumbras e imágenes proyectadas como acompañamiento. Comenzaron con ‘Umbral II’ (cuya estructura post-rock de mediados de los noventa se mezclaba con guitarras que recordaban por momentos a Los Jaivas y, en otros, al Hendrix más experimental) y ‘Álamos’, ambos temas de su próximo lanzamiento, y la energía que irradiaba el grupo introducía a los presentes en un túnel en que los colores marcaban estados de ánimo, cual caleidoscopio. La música era el vehículo y ellos, los tripulantes.

La base que armaban Sergio Contreras, Diego Muñoz y Rodrigo Contreras (en bajo, teclados y batería, respectivamente) era perfecta, ejecutada con parsimonia y cuidado. Continuaron piloteando el viaje sideral con ‘Troya’ y luego siguieron ‘Nudos’ y ‘Me Sumerjo’, momentos de calma intercalados por explosiones musicales que llenaron de éxtasis al público. De improviso, la vocalista subió al escenario y -tras unas palabras de introducción- comenzó ‘Yevide’, track que da nombre al venidero álbum.

El tema dejó claro por qué Dhármico ha sido invitado a festivales multitudinarios: la calidad de sus composiciones es tan fina y precisa como el trabajo de un relojero. Ésta confirmaba la impresión, y terminó con Acevedo recitando “Como el Huacho a los Hombres”, poema del sanfelipeño Camilo Muró, mientras la audiencia no despegaba los ojos de lo que ocurría en el escenario. No preocupaban los combinados ni molestaban los fotógrafos. Todos estaban atrapados en la música.

Uno de los cortes que el público esperaba (y aplaudió por largos momentos) fue ‘Semillas Secas’, de 11 minutos de duración. La frontwoman cantaba con la suavidad de alguien que sabe cómo manejar su registro, combinando los matices de voz con los juegos de guitarra y teclado. El grupo, cuya presencia inspiraba e invitaba a la expectación, cerró con ‘Algo Nuevo’, otro extracto de “Yevide”, para luego agradecer, despedirse respetuosamente y retirarse del escenario así como subió: lento y en penumbras, tras marcar la ruta de viaje sobre las tablas. Una declaración de intenciones, a punta de composiciones intrincadas y atrapantes.

Dhármico @ Onaciú
Jueves 31 de marzo de 2016

Umbral II
Álamos
Troya
Nudos
Me Sumerjo
Yevide
Temporal
Semillas Secas
Trans Caribean
Algo Nuevo

Reseña por Carlos Torrejón.
Fotos © Felipe Maldini.

Puedes revisar todas nuestras fotos de este show (y en alta calidad) en Flickr.

Dhármico en Onaciú (foto por Felipe Maldini)
Dhármico en Onaciú (foto por Felipe Maldini)
Dhármico en Onaciú (foto por Felipe Maldini)

Scroll Up