(debut), destacado, entrevistas — 19 octubre, 2016 at 12:49

(debut) Covarrubias

por
Foto © Alexander Joffre

No cabe duda de que las letanías instrumentales con guitarras eléctricas suman cada vez más adeptos en Chile. Además de una fanaticada en continua alza desde hace un par de décadas, los exponentes de estas composiciones van en aumento. Ya sea que se auto-clasifiquen dentro de las filas del post-rock, la música experimental u otra ecléctica variante, los nuevos proyectos –que antes aparecían de manera esporádica– surgen con una frecuencia creciente.

Covarrubias no será uno de los nombres más conocidos de aquel lote, pero quienes integran la banda han acumulado kilometraje en grupos como Les Ondes Martenot, La Vuelta al Mundo y Dizzlecciko. Ahora, tras seis años de preparación a fuego lento, el cuarteto presenta su homónimo primer disco, razón de sobra para extenderle la invitación a responder nuestro cuestionario (debut).

Integrantes

Claudio Garretón (34): guitarra, sintetizadores.

Matías Arriaza (33): guitarra.

Hernán Ahumada (33): bajo.

Sebastián Matus (34): batería.

¿Cuándo y cómo empieza la banda?

Sin duda alguna, los fundadores de Covarrubias fueron Claudio [Garretón] y Alonso [Belmar], antiguo batero, [en] el 2010. Claudio se había ido fuera de Chile después de que se había separado Les Ondes Martenot y, cuando volvió, se juntó con Alonso –que en ese momento era batero de Dizzlecciko– y [juntos] decidieron armar este proyecto. Eran amigos de la vida; vivían en el sector del Parque Carlos Antúnez [en Providencia] y habían tocado juntos en otras bandas.

Cuando [el proyecto] empezó a tomar vuelo, llegó el momento más importante. En un principio su nombre iba a ser Covarrubias and The Sheraton’s, por tallas internas. Terminó quedando [como] Covarrubias a secas, un nombre fuera de lo común y sin tanta parafernalia. Después empezamos [a] buscar un bajista, ya que las canciones que habíamos sacado necesitaban un sonido grueso que las respaldara, por lo [que] Claudio invitó a Hernán [Ahumada]. Ellos se conocían de la época de Les Ondes Martenot y habían formado una buena amistad en esos tiempos. Hernán estaba tocando con La Vuelta al Mundo y quería salir un poco del formato pop en el que venía trabajando. Fue el tercer miembro en llegar.

Covarrubias empezó como un power trío con cuática. Teníamos un par de temas armados, habíamos hecho unas pocas presentaciones en el clásico Bar1 y, de un momento a otro, nos dimos cuenta [de] que uno de los pilares [del] grupo a nivel musical era la intensidad, por lo [que] necesitábamos otra guitarra para poder experimentar un poco más [en] el sonido y el proceso creativo. Alonso invitó a Matías [Arriaza]; eran amigos [desde que eran] cabros chicos, también [en el] sector de Carlos Antúnez, y habían tocado juntos en Ludviko, una banda de post-rock. En ese entonces, Matías había terminado sus estudios y tenía tiempo, así que terminó siendo el cuarto integrante. Desde entonces nos consolidamos como cuarteto.

¿Ha habido cambios de formación desde entonces?

Sí, hace poco. Lamentablemente, Alonso tuvo que dejar la banda por temas personales. En su reemplazo [entró] otro amigo, el “Tian” [Sebastián Matus]. Él fue batero de Innombrable y ha tenido harta cancha. [Estamos] felices de empezar una nueva etapa con él y, lo mejor, con amigos.

¿Cómo definirían la música de Covarrubias?

Como música para los que quieran escuchar música. Creamos un sonido para aquellos que se preocupan de los detalles y están en la parada de escuchar algo más trabajado, aquellos que ya pasaron por varios estilos y están en una constante del sonido. Obviamente, al escucharla puedes encontrar hartos géneros: post-rock, garage, experimental, noise, incluso un poco de pop. No nos queremos [cerrar] a ninguno, siempre y cuando reflejen y compartan nuestros ideales. Recién sacamos nuestro primer disco y ya empezamos la búsqueda de un nuevo sonido. Actualmente, nuestros referentes son bandas que nacen [desde] los ’80 en adelante: Sonic Youth, Pavement, Mogwai, Trans Am y Austin TV, entre otros.

Si tuvieran que hablar de hitos o momentos fundamentales que han tenido como banda hasta la fecha, ¿cuáles serían?

Hace poco vivimos un momento fundamental: la partida de Alonso y el ingreso de “Tian”. Esto genera el cierre de una gran etapa del grupo y da comienzo a una nueva. Pero antes de eso, sin duda alguna, el hito más importante de todos [fue] la grabación de nuestro primer disco. Todo el proceso fue espectacular, y para qué decir la gente que participó en él: nuestro gran amigo Carlos Hoyos –sin duda, un Covarrubias más–, la gente de los Estudios Cooperativa Román Díaz y, por supuesto, todos nuestros [otros] amigos que estuvieron ahí apoyándonos.

¿Cómo sienten la recepción del público?

La recepción ha sido la raja. Cuando tocamos en vivo siempre se nos acerca alguien y nos dice que le gustó mucho la banda. Incluso, a veces, se acercan otras bandas después de los shows y nos dicen lo mismo. Es muy reconfortante que la gente te diga ese tipo de cosas, porque nos damos cuenta de que nuestra música es buena, y el resultado es evidente (jajaja, qué cliché lo que acabamos de decir, pero es verdad).

Hace poco apareció –a través de Facebook– una persona que nos vio tocar hace dos años atrás en La Maestranza de San Bernardo y tuvo la oportunidad de grabarnos. Amablemente editó un video de aquella tocata con la canción ‘Mónica Bellucci’. Quedó mortal. Fue muy bacán el haber realizado ese video (que pueden encontrar en nuestro fanpage).

¿Cómo es el proceso de composición dentro de la banda?

Todos contribuimos, damos nuestros correspondientes aportes a cómo se podría crear una canción, lo discutimos y la hacemos. En sí, el proceso es muy variado, pero por lo general funciona de dos formas:

· Entre todos hacemos una jam session y empezamos a improvisar puntas o melodías para armar la [estructura] de una posible canción.

· Cada uno se “ilumina” por su lado y llega a la sala de ensayo con una canción ya más armada. En este punto Claudio es el más motivado.

¿Qué nos pueden contar del proceso de grabación?

El proceso fue increíble y súper duro, porque fue largo y muy detallado. Hicimos muchas pistas, ejecutamos lo mejor posible para que las canciones quedaran casi perfectas. El proceso duró alrededor de seis meses, desde la grabación de las baterías –en los Estudios Now Recording Transmission– hasta el resto de los instrumentos –en un estudio improvisado en la casa de Matías–, más el proceso de mezcla y masterización en los Estudios Cooperativa Román [Díaz]. Nos juntamos casi todos los fines de semana con nuestro gran amigo sonidista Carlos Hoyos, quien nos grabó el disco. Su aporte fue crucial en este proceso; él es muy profesional, nos ayudó ene en todo momento y nos encaminó harto.

Posteriormente cambiamos el formato de grabación, de los fines de semana a la semana, cuando pasamos a trabajar con la gente de la Cooperativa. Ahí el proceso fue mucho más detallado porque había 10 [oídos] detectando los pros y los contras del sonido para nivelar y filtrar, [aportando] a cómo podría sonar mejor. Sin duda fue un gran trabajo y una gran experiencia.

¿Qué artistas, canciones o discos estaban escuchando durante ese proceso?

Nombres de canciones o discos específicos, no nos acordamos. Pero sí de los artistas:

Claudio: Boards of Canada, Genesis, Mogwai.

Hernán: Broken Social Scene, Wilco, Death from Above 1979.

Matías: John Maus, Holy Fuck, Neu!, Can y los nuevos temas que [soltó] Pixies.

Alonso: Grooms, The Damned, Wire.

¿En qué formato(s) está disponible “Covarrubias”?

El disco solo se encuentra en formato digital. Lo pueden encontrar y escuchar a través de Bandcamp, SoundCloud y YouTube.

Covarrubias - Covarrubias

¿Qué nos pueden contar sobre el arte de “Covarrubias”?

El arte fue todo un tema. Teníamos hartas opciones y queríamos una portada que tuviera contenido, tanto en la imagen como en la tipografía. Dentro de las [alternativas] había una de un chico jugando a la pelota, y otra de un personaje de lucha libre haciendo una pirueta. Ninguna gustó tanto, hasta que Matías y Claudio encontraron una imagen bien carreteada y antigua del Parque Carlos Antúnez. Nos pareció la más indicada, porque había una identidad con el lugar: la mayoría de los integrantes somos de [ese] sector y, además, grabamos el disco ahí.

Buscamos información sobre el autor y no la encontramos. La elegimos igual y Eduardo [Sepúlveda], un colega de Matías, nos ayudó. La restauró, la mejoró; en pocas palabras, “le dio vida”. Además, nos ayudó con la tipografía y el logo que andábamos buscando: algo que fuera fino, no chabacano. Nos gustó caleta el resultado de este trabajo.

¿Cuál es su canción favorita de “Covarrubias”?

Todos tenemos nuestras favoritas. Tanto para tocar en vivo como para escuchar son las mismas: ‘Trago de Cortesía’ (Claudio), ‘Oda a la Excusa’ (Alonso) y ‘Mónica Bellucci’ (Hernán y Matías).

Les preguntamos antes qué estaban escuchando mientras grababan. ¿Qué escuchan por estos días?

Nuestras referencias son bien amplias y siempre existe la posibilidad de quedarnos pegados escuchando lo mismo todo el rato (o no). Pero, por ahora, estamos en lo siguiente:

Claudio: The Who, Devo.

Hernán: Animal Collective, The Beatles. Dinosaur Jr., Queen.

Matías: soundtracks de series, los últimos discos de Omar Rodriguez-Lopez y Anika.

“Tian”: Hüsker Dü, The Evens, Godspeed You! Black Emperor, Built To Spill.

¿Cuáles son los planes de Covarrubias a corto y mediano plazo?

Nuestro plan a corto plazo es empezar las tocatas lo antes posible junto a la nueva formación con el “Tian” y presentar el disco. A mediano plazo, la liberación del video de nuestro primer single, más la creación de nuevos temas para lo que será el segundo disco.

Scroll Up