destacado, sensaciones en vivo — 3 marzo, 2017 at 14:34

Festival Campo Abierto: Verano infinito, sonidos refrescantes

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Foto © Eduardo Astudillo

Festival Campo Abierto @ Parque Cachagua, Zapallar
Sábado 25 de febrero de 2017

Veraneando por el litoral central surgió la posibilidad de cubrir el Festival Campo Abierto, un evento bien armado, en un lugar bien escogido y con una amigable propuesta familiar que se realizó el pasado sábado 25 en el Parque Cachagua de Zapallar.

Para esta segunda edición, el cartel tuvo como invitada de honor a Cat Power, artista de reconocida trayectoria que volvía a tierras locales para reencontrarse con sus seguidores tras cuatro años de su última visita. Junto a ella, dijeron presente dos de los puntales de la música pop de fina factura en nuestro país; Pedropiedra y Javiera Mena, además de representantes de la escena electrónica como Kim Ann Foxman, Heidi y Salamanca Selector.

La tarde refrescante y estilosa que proponía el camping, con abundantes áreas verdes y espacios para tumbarse y disfrutar de la previa -con una fina selección de música en vinilos-, se contrastaba un poco con el exceso de stands y marcas exclusivas asociadas al evento, una fórmula que permite otorgar el soporte de calidad necesaria pero que lo vuelve elitista y selectivo en ocasiones.

Foto por Eduardo Astudillo
Foto © Eduardo Astudillo

Pese a esto, la buena música sigue siendo lo importante. El puntapié inicial lo dio uno de los nombres más destacados de de la familia Quemasucabeza, Pedropiedra. Liderado por Pedro Subercaseaux, el grupo se instaló en el escenario con sus canciones animosas, carismáticas y cercanas, y que en vivo no dejan de entusiasmar desde los más pequeños auditores, a quienes los temas les resultan muy próximos, así como los adultos que se acercaban veraniegamente al escenario, para contagiarse de la energía desplegada. Esta vez con una propuesta de power trío, con guitarra, bajo, y el cantautor en la voz y batería, Pedropiedra logró firmar una presentación contundente, sin maquillajes ni arreglos, pero con interesantes terminaciones y otro brillo respecto de su sonido habitual, especialmente en canciones como ‘Sol Mayor’, ‘La Balada de J. González’, ‘Vacaciones en el más allá’, ‘Para ti’. Los hits de de Subercaseaux y compañía repercuten en la memoria y en las emociones de un público que se acrecienta y que reconoce su talento.

Foto por Eduardo Astudillo
Foto © Eduardo Astudillo

Luego de un refrigerio con paseo chic incluido, vendría el turno de ver a Javiera Mena. La capitalina inició su presentación de la mano de canciones suaves e íntimas, acompañada sólo de su piano, para luego sumar paulatinamente a las músicas y coristas que componen su banda. El show logró un soporte armónico y afiatado en sus canciones, las cuales juegan con aciertos pop y electrónicos bailables, en conjunción con letras que intensifican esa adolescencia lábil e inquieta, que conectan a Javiera con una audiencia hipnotizada y comprometida. Todos agradecen la entrega y factura de éxitos como ‘Esquemas Juveniles’, ‘Otra Era’ o ‘Sol de Invierno’, esta última interpretada junto a Pedropiedra, dejando en claro que se trataba de un encuentro de camaradería y amistad sincera.

Artistas como Pedropiedra o Javiera Mena, se paran sobre el escenario avalados por un profesionalismo que los ha posicionado y consolidado más allá de nuestras cercanas fronteras, pese a que aún se releguen a cierta distancia de una masividad que podrían alcanzar en nuestro provinciano país, el cual muchas veces se resiste a las apuestas nuevas o descree del trabajo en serio, quedándose con lo repasado y conocido, dificultando las difusiones y la continuidad de trabajos con alta proyección. Pese a esto, ambos han creído profundamente en su trabajo, optando por autogestiones y colaboraciones perseverantes que intensifican su sonido, y le otorgan la amplitud necesaria para afianzar y perfeccionar sus propuestas.

Foto por Eduardo Astudillo
Foto © Eduardo Astudillo

El número estelar de Campo Abierto era Cat Power, la que se presentó ante una audiencia que se agrupó frente al escenario para repasar junto a ella el amplio registro de canciones intimas y minimalistas que Chan Marshall ha ido acumulando en más de 20 años de trayectoria. Eso pasaba sobre el escenario, mientras otro grueso del público se dedicaba a conversar, posar o alternar con una idea de fiesta que estaba por iniciarse, relegando inmerecidamente la alta calidad propuesta por la cantautora norteamericana.

Y es que posiblemente, una presentación como esta hubiese requerido un espacio que invitase a la cercanía y comunión entre músico y público, considerando la necesidad de escucha atenta y comprometida que se merece una artista de este nivel.

Cat Power comenzó con su guitarra y un piano de acompañamiento, además de una voz abrasiva y enigmática que ponía los pelos de punta, principalmente en aquellas canciones en donde las guitarras intensas y pausadas que predisponían para un posible caos cercano. Lo que ofreció Marshall fue una presentación certera y con el sello de autor que brindó el punto más alto de un nuevo Campo Abierto, aportando para que el festival se posicione como una alternativa que enaltece la calidad próxima que tenemos en nuestro circuito y un espacio para convocar nombres de talla mundial, junto con reafirmar el trabajo profesional en materia de producción y desarrollo de eventos de Fauna Prod.

Reseña por Daniel Pereira Duarte.

Fotos © Eduardo Astudillo.

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